Padre que estás en el cielo, santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad
así en la tierra como en el cielo,
así en la tierra como en el cielo.
El pan danos hoy, nuestro pan de cada día;
perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos;
y no nos dejes caer en tentación,
y no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.
Cree y verás la gloria de Dios
CREE Y VERÁS LA GLORIA DE DIOS.
CREE Y VERÁS SU PODER SOBRE TI.
CREE Y VERÁS LA GLORIA DE DIOS.
CREE Y VERÁS LA GLORIA DEL SEÑOR.
Esperando contra toda esperanza,
Abraham puso su confianza en Dios
y le hizo padre de muchas naciones.
Porque creyó, también vio la gloria de Dios.
¿Quién abrió las aguas del Mar Rojo
y a su pueblo la victoria dio?
Sus ojos vieron aún más maravillas.
Marchaba con ellos la gloria del Señor.
María dijo sí a la llamada
y a la tierra vino el Salvador.
Creyó y confió en silencio
y en ella brilló la gloria del Señor.
Y a los que creen en Él les dio la gracia
de ser llamados hijos de Dios.
Y hemos contemplado su gloria.
Sobre nosotros su Espíritu derramó.
Cree y verás la gloria de Dios