podrá calmar de mi alma, la tempestad?
¿Quién sino Tú, que llenaste soledades,
podrá dar a mi esperanza, un nuevo hogar?
¿Quién sino Tú, que después de tantos años,
y a pesar de mis rechazos, sigues dándome tu luz?
¿Quién sino Tú, que a pesar de mis pecados
no te cruzaste de brazos y en tu abrazo descubrí
que me amaste desde siempre y para siempre?
QUÉDATE, SEÑOR, Y HABITA DE NUEVO EN MI ALMA
QUE SOLA QUEDÓ TRAS MI MARCHA
Y HERIDA POR FALTA DE AMOR.
QUÉDATE, SEÑOR, INÚNDAME CON TU PALABRA
SERENAME, VEN, TRAEME CALMA
QUE QUIERO ENTREGARME A TU AMOR.
¿Quién sino Tú, que saciaste a multitudes
podrá alimentar mi alma, que hambrienta está?
¿Quién sino Tú, que curaste uno y mil males,
podrá sanar mis heridas? ¿Quién sino Tú?
¿Quién sino Tú, que a pesar de estar tan lejos
caminaste hasta mi encuentro para hacerme descubrir
que solo Tú eras lo que yo anhelaba?
Y de nuevo intensamente, en tu abrazo descubrí
que me amaste desde siempre y para siempre